Calidad, evaluación y rendición de cuentas
La
reforma constitucional en materia educativa: alcances y desafíos
Esta
lectura trata sobre las reformas educativas, el autor presenta sus diversas
opiniones y relata conceptos y/o sucesos de gran importancia; a continuación,
hablaremos sobre algunos de ellos.
Todos
queremos que la educación sirva para renovar nuestra civilización, para edificar
una sociedad que permita la expansión de cada uno y la superación de toda forma
de explotación y dominación; una sociedad que se fundamente en la justicia y la
solidaridad, sin violencia, donde los derechos humanos sean respetados, con un
sistema judicial eficaz y una democracia sustentada en ciudadanos fuertes,
autónomos, dotados de una vigorosa cultura política. Eso es posible. Los
mexicanos debemos empeñarnos en ello, pero para avanzar con certeza por ese
camino hay que comenzar por reconocer que la educación es un fenómeno humano y,
por tanto, complejo.
Para
consolidar y mejorar la calidad educativa de las escuelas primarias en México
es imprescindible seguir garantizando un conjunto de libros de texto de gran
calidad y gratuitos para todos los estudiantes, pues sin duda ésta es la manera
más efectiva de establecer un parámetro de calidad común para la educación
nacional. Ningún “estándar” puede reemplazarlos como base para la enseñanza en
primaria.
Cuando escuchamos sobre las tareas del maestro y los desafíos a los que se enfrentan, nos
preguntamos “¿Cómo miramos a los maestros?”. Al
responder esta pregunta se nos
vienen a la mente varias imágenes sobre el
maestro que se sitúan entre dos extremos: un apostolado
uniforme y siempre
menesteroso, y un ejército de simuladores y holgazanes. Algunas personas
piensan en el maestro como aquel que transmite información o conocimientos,
aquel que
educa a los
estudiantes, y tal vez lo vean con cierta admiración, pero también
pueden pensar en la docencia como
un trabajo de “mediocres” y, como dije
anteriormente, “holgazanes”. Exista una enorme diversidad en
las formas, el
valor social la calidad genuina de los desempeños profesionales. Por
definición, todo
juicio general sobre los maestros es erróneo.
Es
más importante y elocuente lo que se sabe sobre los maestros a partir de la
experiencia directa de trabajar con ellos y de lograr cierta familiaridad
reflexiva con la vida en la escuela. Estas experiencias coinciden en
identificar tres grandes grupos de maestros:
a]
Los buenos, cuya tenacidad y compromiso con los niños, talento e imaginación
pedagógicas se expresan en la práctica del oficio; b] Los que se ubican en el
amplio abanico de la medianía y cumplen con las exigencias mínimas del trabajo,
tal como les son señaladas por las autoridades, y c] Aquellos que nunca
debieron ser maestros y permanecen en el empleo por el ingreso que les
proporciona y sus ventajas laborales. La experiencia cotidiana de quienes
tienen relación personal con el trabajo de cada maestro ofrece muchos elementos
para ubicar a un maestro en alguno de esos grupos. Cabe destacar que el maestro
no es el único elemento responsable de la calidad de los resultados educativos.
La
llamada Reforma Integral de la Educación Básica postuló, sin duda con razón, la
necesidad de una mayor articulación entre los tres niveles educativos que
conforman ahora el ciclo de la educación básica. El maestro necesita de las
competencias que le permitan escoger en el currículo el saber importante para
organizarlo con sentido y hacerlo comprensible e interesante para las personas
reales que son sus alumnos, debe ser capaz de preparar y conducir actividades
que sean puentes para el aprendizaje.
El
sistema de educación básica se edificó a una velocidad extraordinaria y las
exigencias de este crecimiento determinaron que las políticas educativas se
concentraran con frecuencia en los aspectos cuantitativos y se desatendieran
los cualitativos. Se construyeron muchas escuelas, pero se descuidaron
definiciones cruciales en temas críticos, como los objetivos de la educación,
la pedagogía, el currículo, la psicología del aprendizaje, la investigación
educativa, la evaluación y, sobre todo, la formación y actualización de los
docentes.
Las
reformas educativas han obedecido a diversas demandas, enfoques, proyectos y
normatividades. Estas reformas tienen implicaciones no sólo en el ámbito
educativo, sino también en la vida social y política. Algunas de las reformas
más importantes en el ámbito de la educación han sido: la que le dio un
carácter socialista, en 1934; la que le imprimió su orientación nacional, en
1946; la que le otorgó rango constitucional a la autonomía universitaria, en
1980; la que determinó una nueva relación entre el Estado y la Iglesia, en 1992;
la que estableció, entre otros aspectos, el derecho de todo individuo a recibir
educación y la obligación del Estado de impartirla en los niveles preescolar,
primaria y secundaria, en 1993. En fecha más reciente, la reforma de 2012, la
cual determina la obligatoriedad de la educación media superior.
Enseñar
es coordinar al grupo de pequeños aprendices cautivos para que quieran aprender
lo que deben aprender, con los recursos disponibles: libros, medios, imágenes,
cuadernos, diagramas y textos. Es usar la propia voz para tender puentes entre
los conocimientos culturales del entorno de los niños y los nuevos conceptos y
contenidos. Es organizar el trabajo colectivo y garantizar las condiciones,
incluyendo la calma y el orden, para que todos los niños puedan trabajar y
aprender.
Los
maestros o cubren el programa superficialmente, logrando que los alumnos
acumulen las incomprensiones y dudas que llevarán al siguiente grado, o se
toman en serio el trabajo de conseguir que los estudiantes crezcan y aprendan a
partir del lugar en que se encuentran y en correspondencia con el contexto
sociocultural. Ser buen maestro se aprende sobre todo en la práctica y requiere
largos años de experiencia. Los maestros acumulan un saber profesional en el
trabajo, que no se transmite –no se puede transmitir– en la formación
universitaria.
Para
concluir podemos decir que la reforma educativa busca como objetivo central
lograr el incremento de la calidad en la educación pública obligatoria, señala la
capacidad de los docentes, sin dejar de mencionar los métodos educativos, la
organización escolar y la infraestructura educativa. El efecto de las reformas
educativas recientes sobre los maestros es grave. Se encuentran abrumados por
la cantidad de programas, distraídos por las demandas administrativas.
Rodolfo Ramírez Raymundo. (julio de 2013). La reforma
constitucional en materia educativa: alcances y desafíos. México, D.F: Senado
de la República Instituto Belisario Domínguez.
Muy que tema, qué interesante. ¡Excelente trabajo!
ResponderBorrarMuy buen trabajo.
ResponderBorrarexcelente tema!!
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